Un grupo de rusos participaron en una las competencias más extremas del mundo: El maratón de Oymyakon, que se realiza a -52 grados centígrados.
La prueba es realizada en un asentamiento en Siberia, y los competidores son sometidos a controles médicos y antes de que la prueba inicie reciben caldo, té caliente y refrigerios a lo largo de la ruta.
Un total de 38 personas compitieron abrigados de pies a cabeza para protegerse del frío.
“Fue difícil correr los primeros 10 kilómetros. Luego fue más fácil, porque ya sabes cómo respirar, recuerdas que tienes que quitarte el hielo de los ojos, porque tus ojos se cubren con él”, mencionó una competidora a los periodistas.
Foto: Reuters
