Mientras el promedio diario de homicidios dolosos muestra una reducción en México, la extorsión avanza en sentido contrario. Este delito, que afecta a personas, negocios y comunidades enteras, se ha convertido en uno de los fenómenos criminales más persistentes y menos visibles del país, con una cifra negra que alcanza entre 96 y 97% de los casos no denunciados.
Así lo expone el cuadernillo “Extorsión en México”, presentado en la cuarta sesión de Aula en Acción del Programa de Seguridad Ciudadana de la Universidad Iberoamericana (Ibero) Ciudad de México, donde especialistas del ámbito académico, empresarial y de seguridad pública analizaron uno de los delitos que más impactan la vida cotidiana y que, paradójicamente, sigue siendo uno de los más difíciles de medir y combatir.
De acuerdo con el documento, entre 2015 y 2025 las carpetas de investigación por extorsión en el fuero común pasaron de 5 mil 803 a 9 mil 357 a nivel nacional, lo que representa un incremento acumulado de 61.2%. En 2025, además, el delito registró un aumento interanual de 4.5%, con una tasa nacional de ocho casos por cada 100 mil habitantes.
