Una auténtica jugada de vida o muerte se armó cerca de las 10:00 horas en la carretera rumbo a Progreso, luego de que el paramédico Eimar García Vásquez terminara volcado en un declive tras evitar un trancazo con un motociclista.
Según relató el propio afectado, el jinete de la moto lo rebasó y de la nada realizó un retorno a la izquierda en doble sentido, justo antes de una curva peligrosa. Para no hacer pedazos al imprudente, el chaval pegó un volantazo hacia la derecha, saliéndose de la cinta asfáltica.
Por pura suerte y bendición, el paramédico resultó ileso, aunque su nave acabó con severos daños materiales. Compañeros de chamba y elementos de la SSP y la policía municipal cayeron al sitio para echarle la mano.
