En menos de 24 horas se suscitaron dos tremendas salidas de turistas en el tramo angosto Kinchil-Celestún, misas que dejaron varios daños materiales y menudos sustos a los ocupantes
El primer hecho ocurrió ayer por la tarde a la altura del kilómetro 59+500. El conductor de un automóvil Aveo, procedente de Celestún junto con su familia, se orilló demasiado y perdió el control del volante hasta acabar monte adentro. Afortunadamente todo quedó en costosos daños materiales en el vehículo rentado.
Por otra parte, misma suerte corrió el piloto de una camioneta Ford Excursión, a la altura del kilómetro 58 de citado trecho federal. En esta ocasión sólo hubo algunos ocupantes policontundidos, quienes fueron atendidos por paramédicos de la ambulancia Y-10 de la Secretaría de Seguridad Pública.
