Lo que parecía el fin para “Zeus”, el pitbull que atacó a un perro de menor tamaño el pasado domingo durante la Bici Ruta, dio un giro este Miércoles Ciudadano. Su dueño, Erick Sánchez, conocido como “Kiko”, acudió al Palacio Municipal para entregarlo a la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada y pedir que fuera sacrificado; sin embargo, la petición no procedió.
Sánchez llegó con “Zeus”, un pitbull de cuatro años que, durante la espera, portó gorra y lentes y se mantuvo tranquilo, incluso al pasar a manos del personal del Ayuntamiento. El animal fue canalizado a la clínica veterinaria de la Unidad de Medio Ambiente y Bienestar Animal (Umaba).
“Vine a entregarlo a la alcaldesa para que lo duerma, y si no lo hace ella, lo voy a hacer yo”, declaró “Kiko”, quien reconoció que no suele sacar a sus perros con correa. El día del incidente también llevaba a otro pitbull, “Thor”, de mayor tamaño.
“Según su relato, una pareja llevaba dos perros. Al acercarlos, él advirtió que no lo hicieran, pero la advertencia fue ignorada y ocurrió el ataque. “Están las cámaras y un policía de testigo”, afirmó.
Dijo que, al tener sujetado a “Thor”, no pudo separarlos, y que el dueño del perro agredido pateó a “Zeus”, dejándolo lastimado de las costillas.
“Por una mentira van a dormir a ‘Zeus’. La señora no llevaba al perro, lo tenía su esposo”, lamentó. Tras la llegada de la alcaldesa, Sánchez le dejó al animal y se retiró. Una mujer que lo acompañaba se quedó para entrevistarse con el personal de la Umaba.
La alcaldesa ordenó no sacrificar al animal y dispuso que fuera enviado a la clínica veterinaria de la Umaba para recibir atención médica, donde quedó bajo resguardo.
Raúl Escalante Aguilar, titular de la unidad, informó que, una vez atendido, el perro será regresado a su cuidador, pero este deberá comprometerse a cumplir el reglamento y a usar correa al pasearlo.
Cuando se lleva a un perro sin correa en un sitio público, el reglamento municipal marca como primera medida un extrañamiento. En caso de reincidencia, le seguiría un apercibimiento y capacitación al dueño para el adecuado manejo del animal. A la tercera falta, procede el retiro de la mascota. Las multas van de 1 a 500 UMA (Unidades de Medida y Actualización).
