Un siniestro vial en el Centro de Mérida se complicó cuando el seguro rechazó rotundamente que su cliente aceptara la responsabilidad del choque, pese a que reconoció que se pasó el alto.
El show se registró en la calle 60 x 71 cuando el conductor de un Aveo rojo se pasa el alto y choca a un Malibú blanco, al ver que había cometido una falta pues aceptó su culpa.
Todo iba bien hasta que se hizo la llamada al seguro reportando que se había pasado el alto, pero en ese momento el operador le dijo que era imposible aceptar la culpa y que ellos lo iban a registrar como un “semaforazo”, es decir, que ambos tenían luz verde.
Fue allá cuando se armó el pleitazo, pues la madre del conductor, que es la que tiene a su nombre el seguro, reclamaba que aceptaran que su hijo se pasó el alto y cubrieran los gastos.
Pero en la aseguradora se negaron rotundamente, y les dijeron que ambos conductores se irían a la fiscalía y los dos autos al corralón, porque no había formar de probar el dicho; es decir, que la palabra del cliente no vale.
