Justin Z.C., de 35 años, llegó alcoholizado a su casa, pero sintió que necesitaba bañarse; fue cuando tomaba su regaderazo que resbaló y azotó en el suelo, por lo que se le abrió la cabeza y comenzó a salir abundante sangre.
Al domicilio de la calle 25 entre 22 y 24 llegaron paramédicos que le atendieron, en las primeras horas del sábado.
