Lo que debería ser un espacio de convivencia familiar y deportiva en Umán se ha convertido en un escenario de desorden, confrontaciones y miedo, evidenciando la falta de control y supervisión de la administración municipal encabezada por la alcaldesa Kenia Walldina Sauri.
Deportistas y familiares denunciaron al presidente de la Liga de Fútbol de Umán, Héctor Villanueva, por protagonizar un escándalo el pasado fin de semana, cuando, en evidente estado de ebriedad, comenzó a buscar pleito durante un partido, sin importar la presencia de mujeres y niños.
El conflicto escaló cuando el propio dirigente decidió suspender el encuentro al no estar de acuerdo con el marcador, ya que su equipo iba perdiendo. Testigos señalan que, en medio de la discusión, adoptó una actitud infantil y autoritaria al asegurar que se llevaba el balón.
Al ser confrontado por su comportamiento, Villanueva intentó deslindarse de su responsabilidad como dirigente. Argumentó que en ese momento no actuaba como presidente de la liga, sino como un jugador más, pese a que fue él mismo quien tomó la decisión de suspender el partido.
Los denunciantes aseguran que no se trata de un hecho aislado. Señalan que Villanueva, quien presume cercanía y respaldo de la alcaldesa, ha incurrido en reiteradas conductas indebidas, incluyendo agresiones verbales, amenazas y empujones hacia jugadores y asistentes.
