Un obrero de la empresa Perforaciones Peninsulares que trabajaba en la excavación de un pozo en la calle 34 entre 39 y 41, a un costado del parque de Santa Ana, recibió una descarga eléctrica que lo dejó al borde de la muerte.
El hecho se registró esta tarde frente a la iglesia del mismo barrio, cuando por error hizo contacto con cables de energía eléctrica y fue aventado varios metros donde quedó inconsciente.
Paramédicos de la SSP llegaron al lugar y le brindaron los primeros auxilios, pero no daba señales de recuperación.
