En un hecho insólito, la iglesia católica de la señora de la Natividad colocó mantas para exhortar a la ciudadanía a no entrar a defecar en las inmediaciones del atrio del templo.
Y es que el templo católico ha amanecido con heces fecales por cuatro días consecutivos, lo que generó la respuesta del párroco Armín Rivero.
El padre exhortó a la comunidad a no arrojar basura ni hacer sus necesidades en el lugar.
Incluso, taxistas de la ruta Acanceh-Mérida firmaron un documento para deslindarse de los hechos y se comprometieron a que si sorprenden defecando a algún agremiado, este será sancionado y hasta retirado de su labor.
Incluso, taxistas de la ruta Acanceh-Mérida firmaron un documento para deslindarse de los hechos y se comprometieron a que si sorprenden defecando a algún agremiado, este será sancionado y hasta retirado de su labor.
