Una negligencia de empleados de un comercio de venta de pollos asados en el centro de la ciudad dejó como saldo un asador y una olla quemada, paredes chamuscadas y una puerta derribada.
Los datos recabados señalan que en la calle 28 entre 27 y 29, en el comisariado ejidal, estaba saliendo abundante humo, por lo que otros locatarios dieron parte a las autoridades arribando al sitio personal de Protección Civil.
Bomberos y Protección Civil se encargaron de sofocar las llamas en su totalidad, mismas que empezaron por un carbón que quedó encendido, lo que provocó el fuego alcance restos de grasa y arda el fuego.
La rápida reacción de los locatarios que dieron aviso a la policía evitó un accidente de mayores proporciones.
Los oficiales tuvieron que derribar una puerta de madera para ingresar al establecimiento denominado Pollo Polock.
